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La vida de Jose Luis Sampedro.

Nacimiento. Adolescencia y estudios de aduanas.

«Yo nací en Barcelona. Barcelona es mi escenario natal, pero Tánger el de mi infancia, donde viví hasta los trece años. Allí nacieron mis hermanos, Carlos y Carmen.

El Tánger de los años veinte, era una ciudad internacional donde convivían todos en una sociedad muy permisiva en claro contraste con Cihuela, el pueblo de Soria y Zaragoza donde fui enviado a estudiar a la edad de diez años y me sentí aplastado por un mundo diferente, me encontré completamente desolado y me refugié en la lectura de los folletones del siglo XIX hallados en un arcón. Tras un curso escolar, regresé a Tánger.

En 1930 mi padre es trasladado a Aranjuez, mi paraíso, donde vivo la adolescencia, la edad de transición, el umbral entre infancia y edad adulta.

En 1935, finalizados los estudios de Aduanas (decidí estudiar Aduanas por razones utilitarias), fui destinado a Santander. Mi llegada a Santander fue un deslumbramiento. Entablé amistad con algunas personas que enriquecieron y estimularon mucho mi creatividad. Allí se inicia mi carrera literaria el UNO, mi afirmación como escritor en ciernes».

1936-1940

«El 18 de julio de 1936 la vida cambió por completo súbitamente. En aquel momento yo no tenía ideas políticas propias. Había crecido al margen de los acontecimientos sociopolíticos, encerrado en los estudios y trabajando duro hasta el último año en que me deslumbré descubriendo las artes.

El norte de España quedó en un principio en manos de la República, fui movilizado y fui miliciano hasta agosto del treinta y siete, momento en que los nacionales tomaron Santander y me tomaron a mí. Me convertí en soldado nacional hasta el final, que resultó aún peor que el inicio.

Mi libretita y mi diccionario de bolsillo hicieron la guerra conmigo».

1940-1950.

«Melilla, mi destino tras la guerra, era un inmenso cuartel. Pedí el traslado a Madrid y cuando lo conseguí no perdí el tiempo en abandonar aquello. Pero una vez más, la alegría duró poco. Por segunda vez, al poco de levantar cabeza y empezar a vivir, una mala racha me cortó las alas.

En el cuarenta y dos muere mi abuela, al poco mi padre, y mi madre apenas los sobrevivió unos meses. Casi sin tiempo para asimilar las sucesivas pérdidas, a mis veinticinco años me encuentro jefe de familia con la responsabilidad de dar estudios a mis hermanos ¡En el Madrid de los cuarenta!

Pero mi vocación de escritor ya había arraigado.

En el año cuarenta y cuatro se crea la Facultad de Ciencias Económicas y Políticas cuyas clases se daban por la tarde en el edificio de la Facultad de Derecho, en la vieja Universidad de San Bernardo lo que me permitía trabajar por la mañana, estudiar por la tarde y pasar apuntes por la noche, además de trabajos suplementarios. Empecé esa carrera no tanto por interés hacia la materia como por razones utilitarias. Sin embargo, una vez iniciados los estudios, aquello empezó a interesarme, sobre todo el aspecto más humano de la economía.

En el cuarenta y cuatro, superados los golpes afectivos del cuarenta y dos, me casé y en el cuarenta y seis tuve a mi hija. Ése fue un gran momento.

En el cuarenta y siete me licencié y obtuve el Primer Premio de Licenciatura. Fue un año exitoso.

El decano me propuso para una entrevista con el director general del Banco Exterior de España, don Manuel Arburúa, que después sería ministro de Comercio. Así empecé en el Banco Exterior de España y así continué, sin aprender absolutamente nada de operaciones bancarias ni de cómo hacer dinero a cambio de encargarme del Boletín Semanal y de todas esas cosas que a los bancarios tradicionales parecían poco menos que imposibles.

El decano también me ofreció encargarme de una asignatura de la carrera, entonces nueva y aún sin catedráticos, salvo los de la Facultad de Derecho. Después de la escritura, la docencia es lo que más me ha apasionado.

En el cuarenta y siete empecé a ver los frutos de mis denodados esfuerzos al obtener el accésit con La sombra de los días y conseguir un puesto en la facultad y otro en el banco. También publiqué mi primer trabajo de Economía.

La mayoría de mis cuentos están escritos en esa época y bajo la influencia de Katherine Mansfield, Guy de Maupassant y Antón Chéjov. En el año cincuenta se creó el Premio Calderón de la Barca, al que me presenté y obtuve con La paloma de cartón».

1950-1960.

«La década de los cincuenta fue importante en el campo en que me movía. Se crea entonces el Ministerio de Comercio y se nombra ministro a don Manuel Arburúa, el director general del Banco Exterior de cuyo servicio de estudios me había hecho cargo. Yo de ninguna manera quería aceptar un cargo ministerial que me vinculara al régimen franquista, llegamos a la solución salomónica consistente en quedarme como empleado del banco con mi sueldo correspondiente y que fuese el banco el que me autorizara a acudir al ministerio en calidad de técnico. Mi trabajo en el ministerio me permitió adquirir conocimiento directo de instituciones internacionales.

En esas condiciones estuve seis años en el Ministerio de Comercio además de en el banco y, por supuesto sin dejar la universidad que era lo que verdaderamente me interesaba y me gustaba.

En el cincuenta y uno se publican mis primeras obras económicas Principios prácticos de localización industrial y Efectos de la unidad económica de Europa.

En el cincuenta y dos publico mi primera novela, Congreso en Estocolmo, tras mi asistencia a un congreso bancario. La novela fue bien acogida por los críticos de entonces, Torrente Ballester y Eugenio de Mora.

A mediados de la década escribí otra obra de teatro Un sitio para vivir, una comedia contra el desarrollo económico insostenible que como catedrático de Estructura Económica ya proclamaba entonces.

En el cincuenta y cinco aprobé las oposiciones a cátedra.

En el cincuenta y ocho se publican Realidad Económica y análisis estructural y El futuro europeo de España.

A finales de la década vino el Plan de Estabilización (la transformación de la autarquía en una economía en la línea de lo que se hacía en Europa), en el que unos pocos economistas tuvimos un papel decisivo. Para mí fue muy importante pertenecer a esa generación de economistas, intentando abrir ventanas hacia Europa, naturalmente, dentro de los límites posibles».

1960-1980.

«Con todas estas ocupaciones, escribir mi siguiente novela me costó nueve años. El río que nos lleva que se publicó con el inicio de la década de los sesenta.

En el sesenta y seis publico Perfiles económicos de las regiones españolas y Las fuerzas económicas de nuestro tiempo.

A finales de los sesenta, tras el cierre de CEISA y con el ambiente enrarecido, acepté un puesto de profesor visitante en Inglaterra. Estuve un año en Salford, una universidad nueva cercana a Manchester y otro en Liverpool.

En la década de los setenta seguí compaginando mis actividades de profesor y economista con las de escritor, levantándome a las cuatro de la mañana.

Como economista se me brindó otra oportunidad importante: me llamaron del Banco Mundial para participar en una misión en la República Dominicana con el fin de estimar sus capacidades antes de concederles un crédito. Mis anécdotas de esa experiencia van desde lo estremecedor hasta lo pintoresco.

En lo literario empecé la década con El caballo desnudo, mi novela más divertida, más corta y la única que escribí de un tirón. Seguí trabajando en mi novela mundo, Octubre, Octubre que tardé diecinueve años en escribir. En ella se entrelazan historias fechadas en tiempos diferentes lo que entraña una estructura confieso que complicada.

En mi actividad docente, pido la excedencia en la Universidad Complutense e imparto clases en la Escuela Diplomática y en la Universidad Autónoma de Barcelona.

1977 fui nombrado senador por designación real».

1980-1995

«Inicio la década de los ochenta con la publicación de Octubre, Octubre que añade al placer interior, el placer del reconocimiento a mi trabajo de escritor. Al fin, sin dejar de ser economista, el mundo se entera de que soy escritor. Lo que yo no sabía entonces es que con esa novela se iniciaba una trilogía, Los círculos del tiempo, cuyos dos títulos siguientes son La vieja sirena y Real Sitio.

En el terreno personal, sin duda lo más relevante fue el nacimiento de mi nieto en el ochenta, que a su vez se convirtió en acontecimiento literario. La novela inspirada por esa criaturita, La sonrisa etrusca ha resultado ser la más popular, la más vendida, la más conocida y traducida y me ha proporcionado muchas satisfacciones.

Otro acontecimiento personal de enorme repercusión fue la enfermedad y fallecimiento de mi primera esposa en el ochenta y seis.

Tras la fase del duelo, me consagré íntegramente a la literatura que llenó el vacío que dejaban mi mujer y la universidad hasta que encontré a Olga.

La década de los noventa se inicia con mi ingreso en la RAE y la publicación de La vieja sirena, ya mencionada. También se publicó la recopilación de mis cuentos en los volúmenes Mar al fondo y Mientras la tierra gira y la novela Real Sitio.

A mediados de la década escribí Monte Sinaí, el relato de mi experiencia en la UCI del hospital de ese nombre tras un ingreso en estado crítico.

Tuve la inmensa suerte de que alguien me esperó al pie del Monte Sinaí para ayudarme a cruzar el Puente Shinvat y me acompaña en la sala de espera, que es hoy mi vida».

Final de la vida y obra.

Tras El amante lesbiano, José Luis Sampedro, también se instaló en la sala de espera de su cardiólogo. Afortunadamente, la espera es larga y muy bien aprovechada: le ha dado tiempo a volverse a casar, a doctorarse nuevamente, esta vez Honoris Causa por las Universidades de Sevilla y Alcalá de Henares, a seguir impartiendo conferencias y a publicar los siguientes títulos:

2002 El mercado y la globalización
Un ensayo divulgativo ilustrado por Sequeiros acerca de los mecanismo del mercado y la mal llamada Globalización.

2003 Los mongoles en Bagdad
Un grito contra la tecnobarbarie de la guerra de Irak.

2005 Escribir es vivir (en colaboración con Olga Lucas)
Un ciclo de conferencias sobre su obra impartidas por él y convertidas en autobiografía narrada por Olga Lucas.

2006 Conversaciones con Carlos Taibo sobre política, mercado y convivencia
Como su mismo título indica, un ensayo divulgativo acerca de temas de actualidad en forma de diálogo con el profesor Carlos Taibo.

2006 La senda del drago
Novela fruto de su preocupación por la preservación de la naturaleza frente a la codicia y de su amor por la isla de Tenerife.

2008 La Ciencia y la Vida con Valentín Fuster y Olga Lucas
Conversaciones con el cardiólogo Dr. Fuster sobre la salud y el papel del individuo en nuestra sociedad recogidas por Olga Lucas en un libro inclasificable de clara intención divulgativa.

2008 La balada del agua
Un diálogo entre los cuatro elementos escrito para la Tribuna del Agua de la Exposición de Zaragoza.

2009 Economía humanista, algo más que cifras
(Artículos de economía desde 1947 recopilados por Olga Lucas, seleccionados y prologados por Carlos Berzosa)

2011 Cuarteto para un solista con Olga Lucas
Novela de ideas, alegoría de nuestro tiempo y radiografía del ser humano en toda su complejidad.

2012 La inflación (al alcance de los ministros)
Versión actualizada por Carlos Berzosa de la obra La inflación en versión completa.

2013 Muere el 8 de abril en su casa de Madrid. Su viuda Olga Lucas contó sus últimos momentos: «Nos dijo que quería beberse un Campari. Así que le hicimos un granizado de Campari. Me miró y me dijo: ‘Ahora empiezo a sentirme mejor. Muchas gracias a todos’. Se durmió y al cabo de un rato se murió».

Frases de Jose Luis Sampedro.

  • «Al joven hay que decirle que sea él, que se sienta él mismo, que se eduque para tener un pensamiento propio y procure mejorarlo con los demás, que no se crea absoluto pero que se prepare y no acepte lo que está pasando»
  • Banqueros frente a obreros... » Los que tienen poder quieren más poder; los que tienen dinero, más dinero; los banqueros que están forrados quieren sueldos más altos, y a la vez le dicen al obrero que hay que trabajar más y cobrar menos, ¡pero bueno! ¿Por qué no se para un rato la rueda y se reflexiona? Porque a los que mandan no les conviene, por eso no favorecen el pensamiento crítico «
  • Cambio y progreso. «El cambio no hay que buscarlo en líderes, sino que el cambio empieza por uno mismo».
  • Cooperación frente a individualismo … «Estamos divididos deliberadamente para que seamos menos eficaces. La civilización moderna trata de individualizarnos y decirnos: usted es un individuo, usted es el rey de la creación, usted elija, usted tiene derecho, usted tiene libertad. Si aquí se reunieran todos los jóvenes, pero todos, podrían hacerse grandes cambios. Pero no se harán, porque los del PP harán lo que les dicen, y los del PSOE harán lo mismo» ..
  • Creación, vitalidad, cooperación… «El desarrollo está pensando en la rentabilidad. Lo importante no son esas tres palabras que ahora todo lo mandan: productividad, competitividad e innovación. En vez de productividad, propongo vitalidad; en vez de competitividad, cooperación, y frente a esa innovación que consiste en inventar cosas para venderlas, creación. Esa es otra»
  • «Crear necesidades, vender, la explotación por una minoría… Cuando yo estudiaba economía hace sesenta o setenta años, muchos manuales estudiaban las necesidades humanas y después las actividades económicas para satisfacerlas. Hoy, primero se produce y se inventa y luego se busca qué hacer con el invento: se inventan medicinas y la enfermedad para la que se van a vender esas medicinas. Porque de lo que se trata es de ganar dinero, no de curar nada»
  • Cuatro elementos de la naturaleza fundamentales … «Tierra, fuego, aire y agua… son cuatro elementos naturales básicos…, pero el hombre los está olvidando…; al alejarse de ellos, se aleja de su naturaleza. Se ha creído más de lo que es, se piensa por encima del cosmos. Los cuatro dicen: mientras crean en nosotros, serán humanos. Si no, peligran».
  • Despotismo científico... «Estoy seguro de que en este siglo se empezará a notar la imposibilidad de mantener el desarrollo y las políticas autoritarias de esta manera, que encuentran cada vez más resistencia, y habrá cambios profundos. Quizá la primera reacción del poder sea el autoritarismo y entraremos en un despotismo científico. En el siglo XVIII hubo un despotismo ilustrado, ahora habrá una situación en la que unos ricos selectos dispongan de todo el progreso mientras en África y Asia hay lo que hay»
  • «Educar a los niños… Pues, mire usted, la educación que hay ahora es para crear productores y consumidores, nada más. En cuanto el niño empieza a hablar empiezan a indoctrinarle, a enseñarle el pensamiento único, el dogma.»
  • «El papel de las mujeres es educarse femeninamente y no para sustituir al hombre, ni para imitarlo; no para ser sucedáneo ni otro tipo de servidor del hombre, sino para tener la mente libre e independiente.»
  • «Felicidad… depende de cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestro entorno, el afecto es imprescindible; la humildad es la clave para mantenerse en pie, y lo que le hagamos al mundo nos lo hacemos a nosotros «porque somos mundo».
  • «Fronteras en las polémicas… Lo que creo que es la verdad es solo mi verdad. La verdad no es objetiva con cosas que no puedes tocar ni demostrar. Hay que pensar en la verdad de cada uno y la frontera me permite tener mi verdad, pero a la vez aprovechar y gozar de la verdad ajena»
  • Globalización financiera… «La ciencia está en manos del dinero. Pero las creaciones científicas se hacen con un propósito y luego tienen otras consecuencias. Internet ha permitido lo que llaman globalización: pasar el poder de los políticos a los financieros. Pero la globalización, al tiempo que ha permitido a los ricos dominar más el mercado, ha creado los foros sociales que pueden minarles»
  • «Gotas en el océano… El enorme error de la cultura occidental es creer al hombre superior, por encima del mundo. Yo creo que el mundo es uno, que en él vivimos y somos, somos partículas de ese mundo y vivimos como este se desarrolla. Somos una gota en un océano. Y, en estas condiciones, pensar lo que piensa el mundo occidental y lo que piensan los financieros es una locura que acabará cayendo por sí sola»
  • «Hazte quien eres: hay que hacerse quien se es, y todos somos distintos. Pero lo que quiera que seas desarróllalo al máximo. Cada cual debe aspirar a ser lo máximo que pueda ser con sus condiciones. Y de esa manera devolverá a la vida de todos la vida que ha recibido él.»
  • Ignorancia, apatía, conformismo... «Al mismo tiempo que nos dividen y nos mantienen en la ignorancia, nos ofrecen otros alicientes: el espectáculo, los festivales, el fútbol, y se desahogan por ese lado. Está todo montado también para ocultar lo que pasa detrás de la cortina».
  • Indignarse, reaccionar… «La gente no hace crítica, porque acepta la creencia que le proponen a base de bombardearle con los medios. Los titulares de los periódicos son efímeros, tienen muy poca importancia frente a cosas como Guantánamo, un insulto a la justicia y a la inteligencia. ¿Y de Japón? ¿Y de Haití? Del sida en África, o de la falta de educación, no habla nadie porque no interesa al poder, que es el que dispone de los medios, que dicen lo que al poder le interesa. Contra eso hay que indignarse, reaccionar y decir no»
  • «Información no significa conocimiento. Se puede estar muy informado y no saber qué hacer. El conocimiento no significa comprensión, porque se puede tener conocimiento de muchas cosas y no comprenderlas. La comprensión no significa sabiduría, que es el arte de vivir: este último empieza por borrar toda esa información sobrante.»
  • Informar, educar. «Informar, orientar, formar: tales han sido nuestras intenciones nada menos».
  • »La humanidad está todavía por civilizar. Desde Grecia hemos progresado técnicamente de una manera increíble, fabulosa; pero nos seguimos asesinando y matando por ansias de poder o por pequeñas rivalidades.»
  • «Las batallas hay que darlas independientemente de su resultado, ganaré o perderé pero yo tengo que decir esto. Es el deber frente a la conveniencia, la ética frente al interés mercantil. Todos los valores que esta civilización ha tenido y que ha ido echando por tierra son lo que hay que restaurar en otro marco distinto.»
  • Lectura y escritura. «Leer es vivir la vida propia y la de otros» «Escribir es vivir».
  • Libertad controlada… «El mercado no da la libertad…. Hay que tener el pensamiento libre y crítico. Para ser yo, la poca cosa, la neurona que sea, necesito pensar con libertad… Mire las elecciones. Hay unas campañas fabulosas para inculcar a la gente lo que tiene que votar. Y como el poder tiene unos medios extraordinarios de difusión, que son de persuasión, logra que se vote a quien se vota y pase lo que pasa. «.
  • «Metamorfosis y cambio inevitable… »Mire usted, con las piedras de los templos clásicos de la mitología griega se hicieron basílicas cristianas. Y luego con las piedras de las basílicas cristianas los árabes hicieron la mezquita de Córdoba y otras cosas. De modo que se puede hacer la metamorfosis, pero a base de no aceptar las verdades oficiales de ese tipo y decir que no a lo que tienen.» (José Luis Sampedro
  • «Miedo… es la inseguridad y, en cambio, la civilización o la cultura es la seguridad. La seguridad de que todo es inseguro. Porque todo depende de todo y no podemos controlarlo. Y la seguridad de que la muerte también es segura. Y de que no es lo contrario de la vida: la muerte es la compañera de la vida. El día que nacemos empezamos a morir y hay que saber disfrutarlo, saber vivirlo, porque hay mucho que hacer.»
  • «Muerte…, sueño… Yo ahora no aspiro más que a morir en paz sin dar la lata a mucha gente. Sobre todo a mi mujer y a las personas que me quieren. Hacerlo apaciblemente, como es debido y con tranquilidad»
  • «Productividad, competitividad… Las palabras clave del mundo oficial de hoy, lo que quieren que aprendamos son: productividad, competitividad e innovación. Pero en vez de productividad, la palabra es vitalidad. Y, en vez de innovación, es conservación. Y, en vez de competitividad, es cooperación. Habría que pensar en asociarnos, vivir pacífica y apaciblemente en este mundo porque esta es la vida que tenemos que ejercer y desarrollar. Para mí, la educación sería rectificadora de la actual: una educación que conduzca a saber vivir en armonía con la naturaleza, porque somos naturaleza.»
  • No soy creyente... «Yo no puedo decir si hay Dios o no. Creo que no, pero no tengo seguridad. Ahora, tengo la seguridad de que el Dios que nos vende el Vaticano es falso, y lo compruebo leyendo la Biblia con la razón y no con la fe. Cuando creemos lo que no vemos, acabamos por no ver lo que tenemos delante»
  • »No es seguro que la vida sea más sosegada, más tranquila y más completa que antes. ¿Quién tiene tiempo para pensar?»
  • Socialismo capitalista… «No son socialistas. Es un Gobierno capitalista que pasa por socialdemócrata. El socialismo no habría privatizado Telefónica… Las empresas privadas dan más dinero para el director, no para los obreros. Y si viene otro Gobierno, será más capitalista aún. Los Gobiernos no evitaron la crisis financiera y los pueblos siguen votando a quien ha hecho las cosas mal. ¿Quiénes provocaron la crisis?: los banqueros. ¿Quiénes salieron antes?: los banqueros. ¿Quiénes siguen ganando mientras el resto está parado?: los banqueros. ¿Quiénes les manda?: el capital» .
  • «Tecnologías… Como instrumento, sí, pero no el hecho de estar al servicio de ella. Piense que la vida del hombre o la mujer ciudadana está al servicio de un montón de máquinas: del automóvil, del teléfono, del telégrafo, del computador, de todo. Estamos ya al servicio de las máquinas».
  • «Tenemos el germen de una vida y ese germen tiene que transformarse en árbol. Uno es un germen de vida y debe transformarse en árbol.»
  • Tiempo de barbarie: «Nuestro tiempo es para mí, esencialmente, un tiempo de barbarie. Y no me refiero solo a violencia, sino a una civilización que ha degradado los valores que integraban su naturaleza. Un valor era la justicia»
  • «Todavía aprendo a ser quien soy. Y me moriré sin haber acabado, pero he hecho todo lo posible: hazte quien eres y hazlo fervorosamente. Y hazlo entregado a eso y en solidaridad con los demás, porque sin ellos no somos nadie. Sin doblegarte, sin hundirte, sin ceder, sin creer los inventos de los que quieren explotarte. ¡No te rindas! Trata de vivir en armonía con la naturaleza a la que perteneces. Se trata de vivir esta vida, esa es la cuestión.»
  • Vida y muerte. «Soy un ave de paso. Un río que siempre es el mismo y siempre distinto. Sólo quiero morirme sin molestar a nadie» «Quiero morime como el río que se funde con el mar».
  • «Vida y muerte en paz… José Luis Sampedro murió… en el lecho y pidió un campari. Lo tomó y luego dijo: «Me siento mejor». Después cerró los ojos. Estaba tranquilo. No molestó a nadie, como él quería. Se fue como el agua del río se funde en el mar.» (Elena García Quevedo).

F) El mercado y la globalización: frases más significativas del libro por capítulos

El término «globalización»: dos posturas enfrentadas sobre las ventajas y desventajas de la palabra, según quién la interprete.

1) Tesis sostenida en el Foro Económico de Nueva York (Foro Norte):

  • «La globalización es la única vía para acabar con la pobreza», y
  • «La globalización es inevitable porque es consecuencia del progreso técnico» (p. 11).

2) Tesis sostenida en el Foro Social de Porto Alegre (Foro Sur):

  • «Cuanto más crece esta globalización más ganan los ricos y peor están los pobres», y
  • «Bastaría orientar el progreso técnico hacia el interés social pensando en todos para organizar otra globalización y otro mundo mejor, que es posible» (p. 11).

a) El mercado:

1. El mercado a primera vista.

  • » Existe… una oferta y una demanda . Lo que se paga es el precio…; … existen diversos tipos de mercados. Las Bolsas también son mercados donde se compran y venden acciones de sociedades y otros valores. Las plazas públicas de los pueblos, donde se contratan jornales para trabajar en el campo, también son mercados, como también lo son las ferias locales»
  • «Existen, además, numerosas variedades de lugares de encuentro entre ofertas y demandas… como el tráfico de drogas, armas, artículos ilegales diversos o explotación de personas (inmigrantes, prostitución, niños, órganos vitales, etcétera) » (p. 17 s)
  • » Así funciona nuestra economía de mercado poniendo toda clase de productos al alcance de quienes los solicitan… Por consiguiente, los precios y cantidades no obedecen a una voluntad superior sino que resultan del juego de esas innumerables actuaciones individuales» (p. 19).

2. El mercado perfecto de la teoría.

  • «Este ajuste automático entre la oferta y la demanda para lograr un precio óptimo es otra de las virtudes atribuidas al mercado perfecto (p. 24s).
  • «El economista escocés Adam Smith, creador de esta explicación teórica en el siglo XVIII, la describió afirmando que sucedía como si una mano invisible convirtiera la acumulación de egoísmos individuales en el máximo altruismo colectivo. Una mano verdaderamente providencial» (p. 25).

3. El mercado imperfecto de la realidad.

  • » Desgraciadamente, la perfección de ese mercado teórico nunca se cumple. En el mundo real nos enfrentamos siempre con un mercado imperfecto en mayor o menor grado. Es muy raro que el comprador pueda elegir sabiendo lo que hace porque no tiene información [compleja]» (p. 27).
  • » Así, lejos de ser el rey en el mercado e imponer su voluntad, el consumidor ha de aceptar las condiciones impuestas e incluso muchas veces cede a hábiles persuasiones, que le convencen de sentir nuevas necesidades, pasando a demandar productos antes no usados que le han sido «revelados» por la publicidad o por la presión social» (p. 29)
  • «Ante tales imperfecciones, la confianza en la mano invisible empieza por fuerza a evaporarse…; la benéfica mano invisible aparece reemplazada por otra mano perfectamente visible que en alguna ocasión logra dominar con el poder absoluto del monopolio» (p. 32s) .

4. El mercado no es la libertad.

  • » Y puesto que en el mercado el dinero es el que da la «libertad de elegir» resulta que en el mercado llamado «libre» los poderosos efectivamente eligen mientras que los débiles se resignan con lo inferior o con nada».
  • «Obviamente los demandantes con más dinero podrán llevarse más fácilmente lo que deseen, privando, en su caso, a otros demandantes. También los vendedores más dotados podrán utilizar recursos publicitarios y otros medios para aumentar su clientela compradora a costa de sus rivales más débiles».

5. Aspectos sociales del mercado.

  • «Obviamente los demandantes con más dinero podrán llevarse más fácilmente lo que deseen, privando, en su caso, a otros demandantes. También los vendedores más dotados podrán utilizar recursos publicitarios y otros medios para aumentar su clientela compradora a costa de sus rivales más débiles».
  • «Como consecuencia de todo lo expuesto, ha de reconocerse que el mercado de la competencia imperfecta —el único existente en el mundo real— no es el reino de la providencial mano invisible benefactora sino, al contrario, el de manos bien visibles e interesadas, buscando el máximo beneficio privado a costa de quien sea y de lo que sea».

6. El mercado y el interés público.

  • «Las empresas persiguen una prosperidad reflejada en las máximas ganancias posibles, mientras que el interés común busca fines más variados a los que muchas veces hay que sacrificar el beneficio económico; fines tales como la salud pública, la mejora de la sociedad mediante la educación, el respeto a la naturaleza, la observancia de ciertos valores inmateriales, el cultivo de actividades estéticas, la cohesión social y, sobre todo, el acatamiento de unas normas éticas de convivencia, entre otras manifestaciones del progreso humano»
  • «Igualmente el mercado…, establece precios y condiciones atento sólo a factores económicos indiferentes al interés social y a otros fines públicos…, cuya defensa ha hecho siempre necesarias medidas correctoras por parte de las autoridades…»
  • «Algunas, por ejemplo, tienden a reprimir los abusos de las empresas más potentes valiéndose de leyes antimonopolio o de inspecciones, impuestos adecuados, normas laborales y análogas. Otras, actúan directamente a favor de los más débiles para mejorar la libertad de elegir de los pobres, aumentando sus recursos por diversas vías como pensiones, subsidios, becas de estudios y demás prácticas asistenciales».

7. Evolución del mercado.

  • «La economía del sistema internacional moderno se mueve hoy, por tanto, en un clima dado por esos dos condicionantes: posibilidad prácticamente instantánea de comunicaciones y transferencias económicas, por una parte y, por otra, amplia liberalización de las operaciones privadas y ausencia de control sobre ellas, lo que transfiere un gran conjunto de decisiones económicas importantes desde el ámbito gubernamental con control democrático hacia el campo del poder privado liberado del control ciudadano.
  • «Ésa es, en síntesis, la estructura a la que ha llegado el mercado en su evolución reciente, a la que se ha dado el nombre de GLOBALIZACIÓN «

b) La globalización:

1. Una red mundial.

  • «¿Cómo se ha llegado a esa situación? Primero, por la tecnología de la información, que permite comunicaciones instantáneas de las cotizaciones y noticias o factores con repercusiones sobre la situación económica o sus perspectivas, lo que provoca reacciones inmediatas de los grandes operadores, seguidos por los demás».
  • «Y en segundo lugar…, esa decisiva tecnología comunicante puede ser utilizada a fondo por los grandes grupos financieros desde el momento en que los gobiernos más avanzados han renunciado al control de operaciones que, sin embargo, afectan profundamente a su gestión pública y a sus ciudadanos».
  • «Con lo expuesto, se puede ya definir de manera precisa la globalización como «constelación de centros con fuerte poder económico y fines lucrativos, unidos por intereses paralelos, cuyas decisiones dominan los mercados mundiales, especialmente los financieros, usando para ello la más avanzada tecnología y aprovechando la ausencia o debilidad de medidas reguladoras y de controles públicos»».
  • «El resultado es la creciente concentración planetaria de las riquezas y del poder económico».

2. Muy antigua y muy moderna.

  • «Para dotarla de prestigio, se nos quiere presentar la globalización como una estructura social muy moderna y sin precedentes, alcanzada como uno más de los frutos del progreso. Lo cierto es que el poder ha buscado en todo tiempo la explotación económica de sus súbditos, a veces simplemente por la fuerza, pero otras mediante formas semejantes a la actual, usando los medios técnicos de cada momento»
  • «Se comprende que la gran mayoría desfavorecida de la humanidad venga manifestando crecientes protestas y reivindicaciones, por su mayor conocimiento de la opulencia en las áreas ricas del planeta. También es natural que esas actuaciones de grupos marginados se vean facilitadas y coordinadas gracias a ese mismo sistema Internet, tan útil a los globalizadores».
  • «Frente a esa posición del poder, justo es reconocer que los oponentes a la globalización son un conjunto heterogéneo que abarca desde las más radicales posiciones antisistema hasta las más pacíficamente solidarias contra la injusticia y la pobreza, y defensoras de los derechos humanos, pasando por la ecología, reivindicaciones culturales o religiosas y otras muchas actitudes confluyentes».
  • «Tal variedad de motivaciones no puede sorprendernos dada la multitud de aspectos en que el acaparamiento de riquezas y el abuso del poder incide sobre las vidas de los excluidos y marginados de la distribución justa».

3. Otro mundo es posible.

  • » La situación a la que se tiende en este segundo caso, tan diferente de la promovida con la globalización, es ese otro mundo posible: un espacio que abarque todo y para todos, más natural y más racional que el de la reducción economicista».
  • «Un mundo racionalmente alcanzable salvo a los ojos de los explotadores aferrados a sus privilegios, e imposible de ver para los cegados por el fundamentalismo del pensamiento único neoliberal.»

4. Otro mundo es seguro.

  • » Cada vez se percibe más la necesidad de una autoridad supranacional con jurisdicción planetaria y capacidad ejecutiva si se quieren realizar tareas comunes como la ayuda al Tercer Mundo, la defensa del medio ambiente hoy destruido impunemente, la lucha contra plagas mundiales o contra el terrorismo y el narcotráfico, entre otras tareas de alto interés común».
  • «¿Puede cerrarse con alguna perspectiva esta exposición de los hechos? Descartada la necia teoría del fin de la Historia, la vida sigue»
  • «El futuro resultará, por una parte, de la política de los «neoyorquinos» para reforzar su privilegiado dominio económico de la globalización y también, en el lado opuesto, de los esfuerzos de los «alegrenses» para mitigar la injusticia y conseguir un mundo que sea para todos.
  • «Pero, además, hay grandes masas humanas que, aun marginadas, evolucionan y, sobre todo, existen factores que ni unos ni otros tienen previstos y que —para usar una frase muy actual— son «efectos colaterales» de la Humanidad en marcha»
  • «La ciencia, sobre todo, nos empuja presurosa hacia horizontes biogenéticos y físicos, quizás incluso astronáuticos y transgénicos. Sin caer en conjeturas un hecho resulta indudable: que la Vida supera a unos y a otros. Por eso cabe terminar afirmando, sin vacilar, que otro mundo es seguro. Podrá no ser «neoyorquino» ni «alégrense» del todo, pero será otro».

Jose Luis Sampedro sobre los escritores. Para los blogeros del 15M.

Jose Luis Sampedro. Sólo vale la pena escribir por necesidad interior. (Y eso es lo que nos motiva, en este blog)

Jose Luis Sampedro estuvo escribiendo durante 40 años, siendo un desconocido, sus dos primeras novelas no fueron publicadas, se publicó la tercera, y parece ser que fué su novela Octubre la que más éxito tuvo. Uno de los autores favoritos de Jose Luis fué Unamuno.